La verdad es que no veía nada con ese ojo. Tuve un desprendimiento de retina y perdí la vista completamente. Si esto me hubiera pasado en cualquier otro lugar del mundo, estoy segura de que no habría recuperado mi vista, y mucho menos como la tengo hoy. Gracias al Dr. Pólitis puedo leer, manejar, jugar tenis y hacer mi vida como antes. Estoy convencida de que solo él pudo haberme ayudado a tener estos excelentes resultados y evitar que algo similar ocurriera con mi otro ojo. Estoy infinitamente agradecida.